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Pequeña comunidad judía de Kenia atrapada en violencia

La pequeña comunidad judía establecida en Kenia está en estado de alerta en medio de la crisis política desatada en ese país africano.

Con ese fin, organizaciones judías no gubernamentales que actúan en el este y el centro del continente africano fortalecieron su trabajo para evitar las consecuencias de la crisis a largo plazo.

"La gente tiene miedo de la violencia, se queda en su casa y no sale a la calle, por lo que resulta difícil acercarse", aseguró Julia Greenberg, directora de becas del Servicio Judío Americano Mundial (SJAM) que agrupa 14 organizaciones en Kenia.

El conflicto interétnico se desató el 27 de diciembre, cuando Mwai Kibaki se declaró presidente tras las denuncias de fraude. El líder de la oposición, Raila Odinga, sostuvo que él ganó la contienda electoral.

Se estima que entre 500 y 1000 personas murieron y más de 250.00 debieron abandonar sus hogares como resultado de los disturbios y batallas campales entre miembros de diferentes tribus. El SJAM trabaja con grupos en barrios pobres de Nairobi y en el oeste del país, donde se produjeron los mayores hechos de violencia.

Recién esta semana pudieron retomar contacto con los grupos que financian, según informó Maitri Morarji, quien supervisa el este de África para la organización.
Un aumento del precio del gas, debido a los acontecimientos, dificultó el uso de automóviles y autobuses, explicó Morarji, y por lo tanto el contacto con la comunidad.

En Nairobi viven entre 400 y 500 judíos, la mayoría emigrados de origen inglés, australiano, canadiense y estadounidense. La comunidad tiene una sinagoga que se reúne semanalmente, según el rabino Shlomo Bentolila, director de Jabad para África Central.

"Hay un poco de tensión", aseguró Bentolila. "Kenia es un país que siempre ha sido estable, donde no hay revoluciones, donde la gente va a trabajar cada día y vuelve por la noche. No están acostumbrados a las revoluciones", explicó el rabino, quien viaja a oficiar la ceremonia religiosa desde la República Democrática del Congo una vez por semana.

Fuente: www.prensajudia.com