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La intolerancia religiosa persiste en zona Altos

La intolerancia religiosa es un problema que aún persiste en la región de los Altos de Chiapas, un fenómeno en el que las autoridades del gobierno han sido cómplices desde hace años, denunciaron organizaciones evangélicas de esta zona.

El pastor Esdras Alonso González, presidente de Alas de Águila, informó que el caso más reciente de intolerancia ocurrió en la comunidad de Mitzitón, municipio de San Cristóbal, donde desde la mañana de este domingo los indígenas evangélicos Roberto Vicente Pérez y Carlos Jiménez López fueron encarcelados por las autoridades tradicionalistas.


Evangélicos encarcelados

Explicó que los familiares de los retenidos dieron parte a las autoridades del gobierno para que liberen a los evangélicos, sin embargo, hasta la una la tarde de este lunes la situación seguía igual en aquella localidad situada a unos 13 kilómetros de San Cristóbal.

Esdras Alonso detalló que desde el inicio del conflicto en Mitzitón (en 1999) "hay más de 60 hectáreas que les han quitado a nuestros hermanos, tanto de la Iglesia Elohin como de Alas de Águila; no tienen derecho a usar el panteón, aunque a nivel municipal hemos hecho todos los movimientos, pero el gobierno federal ha cerrado su oído a esto".


Sin derechos agrarios

Según el pastor, en Mitzitón los evangélicos están privados de sus derechos agrarios; "es muy fácil privarle de los derechos agrarios legítimos, gente que ha nacido en la misma comunidad, que son sangre del mismo pueblo, pero por los problemas están sufriendo esto".

Manifestó que el nuevo gobierno estatal debe garantizar la libertad de creencias en la región, "que no se condicione por intereses políticos", porque "los gobiernos han prometido respetar la libertad religiosa pero solamente se convierte en un discurso, la realidad es otra".


Niegan descanso a muertos

Una muestra de ello es el caso de dos indígenas evangélicos detenidos hace una semana en la comunidad Arbenza II, de San Juan Chamula, o que los evangélicos no tienen derecho a enterrar sus muertos en los panteones de la comunidad y las tierras que les han despojado.

Otra situación es la destrucción de templos, como ocurrió hace una semana en la comunidad de Majomut, municipio de Chamula, donde los tradicionalistas no aceptan una religión distinta a la católica e incluso han impuesto castigos a los evangélicos por medio de asambleas.

"Una costumbre es estar cobrando dinero a los hermanos; por ejemplo es costumbre aquí que en los pueblos, cada vez que hay un problemita, quitarle de cinco mil a 10 mil pesos, y privarlos de su libertad, así que en esta situación no podemos aplaudir al gobierno, porque hasta cierto punto el gobierno ha sido cómplice porque ha permitido que sus funcionarios negocien en las comunidades, privándole libertad a la gente", sostuvo.


Líder tras las rejas

Pero aún más, afirmó que el líder de Alas de Águila de Huixtán, Reynaldo Gómez Ton, "ha sido encarcelado por cuestiones religiosas; hay convenios firmados donde se le priva la libertad de tránsito, no pueden entrar a la comunidad a celebrar sus reuniones".

Por ello demandó al próximo gobierno federal y estatal no asumir actitudes de discriminación a los grupos religiosos, "porque aún se sigue tratando de manera preferencial a ciertos grupos religiosos", que no se cierre el diálogo con los grupos evangélicos; el gobierno debe tener apertura, diversidad, pluralidad, un acercamiento con los grupos sociales, "esta región necesitamos tener enlace con el gobierno, que nos escuchen".


Más de 30 mil evangélicos expulsados.

Anterior a esta etapa, en San Juan Chamula, donde aún sigue presente las diferencias religiosas, de 1970 a 1995 los católicos expulsaron a más de 30 mil evangélicos, se registraron decenas de muertos, destruyeron casas, despojaron las tierras, etc.